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Revista AltoTorque

Foto: Jesus Benitez – La portabilidad y el montaje magnético buscan que el conductor pueda conectar el equipo sin necesidad de modificar la instalación eléctrica original del vehículo.

La empresa Rock and Ride presenta BATTSAVER, un desarrollo nacional fabricado en el exterior que utiliza microcargas fotovoltaicas para combatir la degradación interna en vehículos particulares y de carga.

Pocos momentos generan tanta frustración a un conductor como girar la llave de encendido o presionar el botón de arranque y escuchar únicamente un chasquido seco proveniente del vano motor. Los problemas relacionados con la batería se encuentran entre los motivos más frecuentes de asistencia en carretera. Solo en Estados Unidos, AAA reportó cerca de 7 millones de servicios relacionados con baterías durante 2024, en un universo de más de 27 millones de asistencias prestadas durante ese año.

Ante una batería descargada o deteriorada, la solución suele ser un puente, una recarga o directamente el reemplazo de la pieza. Sin embargo, no todas las baterías que pierden capacidad necesariamente han llegado al final de su vida útil. Precisamente sobre ese problema trabaja una nueva máquina capaz de diagnosticar y reacondicionar baterías, con el objetivo de recuperar aquellas que todavía pueden volver a prestar servicio y extender así su vida útil.

Aunque los fabricantes diseñan estos componentes para entregar una vida útil teórica de cinco a siete años, en la práctica la mayoría de los conductores colombianos se ven forzados a reemplazarlos cada dos años o incluso antes. Frente a este ciclo constante de gasto y desecho, una iniciativa empresarial gestada en el país busca atacar la raíz química del problema mediante el aprovechamiento de la energía solar.

BATTSAVER - El dispositivo solar que busca revivir las baterías de los vehículos en Colombia
Foto: Battsaver Cortesía / El dispositivo destaca por su diseño compacto y portátil, además de incorporar celdas para aprovechar la energía solar.

El origen del problema: por qué mueren tan rápido las baterías fotovoltaicas

Para entender el alcance de esta propuesta, resulta indispensable examinar qué ocurre dentro de una batería de plomo-ácido (acumulador electroquímico tradicional compuesto por placas de plomo sumergidas en una solución de agua destilada y ácido sulfúrico). Cada vez que el motor se apaga y el vehículo consume energía para alimentar alarmas, memorias de radio o rastreadores satelitales, o de esas veces que dejamos radio o luces prendidas, se inicia un fenómeno conocido como sulfatación; donde el ácido sulfúrico reacciona con el plomo, formando cristales de sulfato que recubren las placas internas.

En condiciones ideales, el alternador debería revertir este proceso. Sin embargo, en el tráfico congestionado de las ciudades colombianas, los recorridos cortos de diez o quince minutos impiden que el sistema recupere el cien por ciento de la energía perdida durante el encendido en frío.

Con el paso de los meses, los cristales de sulfato se endurecen, reducen el área de contacto químico, lo que produce una mala entrega de energía o simplemente no la entrega por la gruesa capa, y terminan asfixiando la capacidad de retención de carga, obligando al usuario a desechar una batería cuya estructura física aún conserva varios años de vida util.

Ingeniería criolla con manufactura exterior: cómo opera BATTSAVER

La propuesta de Rock and Ride, firma colombiana fundada a finales de 2018 y orientada al modelo de Empresa B, nació a partir de un contratiempo cotidiano. En mayo de 2025, tras quedar inmovilizados en las inmediaciones del páramo de Chingaza debido a la descarga de una cuatrimoto, sus fundadores decidieron estructurar una solución para extender la durabilidad de estos acumuladores.

Foto:Jesus Benitez – Los imanes evitan perforaciones o montajes fijos, permitiendo alternar el uso del regenerador entre varios vehículos de una misma casa o empresa.

Con una inversión inicial cercana a los 400 millones de pesos y catorce meses de trabajo entre diseño de producto y validación, la empresa desarrolló un circuito electrónico acoplado a un panel fotovoltaico plegable. La fabricación a escala se delegó a un proveedor industrial en China bajo especificaciones enviadas desde Colombia.

El principio de funcionamiento no busca actuar como un arrancador de emergencia para encender el vehículo de inmediato, sino recuperar progresivamente la capacidad de la batería mediante un proceso de desulfatación. El equipo combina una carga lenta con pulsos eléctricos controlados que ayudan a reducir los cristales de sulfato acumulados sobre las placas, uno de los fenómenos asociados con la pérdida de capacidad de las baterías de plomo-ácido. El proceso se realiza de manera gradual para evitar un aumento excesivo de la temperatura del electrolito.

El equipo utiliza cuatro imanes de grado aeronáutico para adherirse a superficies metálicas y se conecta directamente a los bornes. Al recibir luz natural, transforma esa radiación en una corriente controlada de mantenimiento, manteniendo la batería en su nivel óptimo de saturación incluso si el automotor permanece estacionado durante semanas.

Las tres versiones: ¿A quién le cuadran las cuentas?

El catálogo comercial del dispositivo se divide en tres formatos patentados, pensados para diferentes escalas de transporte:

  • Versión 12 voltios – 10 vatios ($399.000 COP): diseñada para automóviles compactos, motocicletas, vehículos recreativos y camionetas ligeras.
  • Versión 12 voltios – 20 vatios ($499.000 COP): enfocada en camionetas de gran tamaño, microbuses, embarcaciones y maquinaria agrícola pequeña.
  • Versión 24 voltios – 20 vatios ($549.900 COP): adaptada para camiones de carga pesada, tractomulas y buses intermunicipales que operan con sistemas eléctricos dobles.

Desde una perspectiva netamente económica, el análisis varía según el tipo de usuario. Para el propietario de un automóvil particular que rueda todos los días y cuya batería genérica cuesta entre $350.000 y $450.000 pesos, gastar $399.000 pesos en un accesorio preventivo puede parecer una inversión difícil de justificar de manera inmediata.

El mayor potencial de esta tecnología está en los vehículos que pasan largos periodos estacionados, los que tienen una elevada demanda eléctrica y, especialmente, las flotas de transporte. Carros clásicos, camperos de fin de semana, motocicletas de turismo, maquinaria de trabajo y vehículos equipados con cabrestantes, sistemas de sonido o iluminación adicional pueden beneficiarse de un mejor mantenimiento de sus baterías. En las flotas de carga y pasajeros, donde pueden operar decenas de vehículos con sistemas de 24 voltios, extender la vida útil de los acumuladores también puede reducir la frecuencia de reemplazo y los costos asociados.

El impacto ecológico del plomo y las metas para 2027

Más allá del ahorro individual en el taller, el proyecto pone sobre la mesa un problema ambiental severo. Según informes sanitarios de la Organización Mundial de la Salud, la exposición al plomo sigue vinculada a millones de afectaciones cardiovasculares y neurodegenerativas a escala global. Alrededor del 85% del plomo extraído en el mundo termina en la fabricación de baterías para vehículos.

Aunque la tasa de recolección y reciclaje de carcasas y placas en Colombia es alta (superando formalmente el 90%), las etapas de fundición secundaria y transporte conllevan riesgos de emisiones al aire y generación de escorias tóxicas. Reducir la frecuencia con la que un vehículo desecha su batería mitiga directamente la demanda extractiva de este metal pesado.

Foto: Jesus Benitez – La acumulación de cristales endurecidos de sulfato actúa como una barrera aislante que arruina el rendimiento eléctrico del acumulador.

La proyección comercial de la compañía contempla colocar 10.000 unidades en el mercado durante 2026, escalando a 120.000 unidades en 2027 a través de plataformas digitales, redes de concesionarios y convenios con flotas corporativas, al tiempo que tramitan registros de propiedad industrial en México, Estados Unidos y la Unión Europea.

Veredicto Alto Torque: Disciplina de uso frente a la promesa tecnológica

La propuesta de BATTSAVER ataca un dolor de cabeza mecánico incuestionable con fundamentos electroquímicos válidos. La desulfatación mediante recarga lenta y controlada es un método probado en laboratorios para restaurar placas de plomo degradadas.

No obstante, su efectividad dependerá de la disciplina del conductor: un panel solar requiere exposición a la luz natural, lo que limita su utilidad si el carro duerme en sótanos oscuros o parqueaderos subterráneos sin acceso a radiación diurna. Para flotas a cielo abierto, maquinaria rural y vehículos de uso esporádico, representa una alternativa inteligente para romper el costoso círculo vicioso del recambio de baterías cada veinticuatro meses.

TABLA COMPARATIVA: VERSIONES Y APLICACIONES DE BATTSAVER

Presentación TécnicaTensión EléctricaPotencia FotovoltaicaVehículos RecomendadosPrecio de Venta (COP)
Gama Ligera12 Voltios10 WattsMotos, automóviles, buggies y cuatrimotos$399.000
Gama Comercial12 Voltios20 WattsCamionetas diésel, buses urbanos y lanchas$499.000
Gama Pesada24 Voltios20 WattsTractomulas, volquetas y maquinaria pesada$549.900

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