Revista AltoTorque

Max Verstappen perdió en las 24 horas de Nürburgring
Foto: Verstappen.com

El Verstappen Team dominó la noche, dominó la lluvia y dominó a pilotos con décadas de experiencia en resistencia. Lo que no pudo dominar fue lo que ningún piloto puede: que el carro aguante las 24 horas de Nürburgring.

La primera participación de Max Verstappen en las 24 Horas de Nürburgring terminó de la segunda manera. El tetracampeón de Fórmula 1 llegó a liderar la carrera en el Nordschleife, pero una avería mecánica en el Mercedes-AMG GT3 número 3 dejó sin opciones de victoria al equipo cuando restaban poco más de tres horas para el final. Habían construido durante una noche entera lo que parecía una ventaja inatacable. Y en cuestión de minutos, desapareció.

Lo que pasó antes de que todo se rompiera

Para entender el tamaño del golpe, hay que ver primero lo que Verstappen hizo durante las primeras 21 horas. Fue alrededor de las 17:50 hora centroeuropea cuando Verstappen alcanzó el liderato tras un doble adelantamiento de gran nivel. Desde ese momento, el Mercedes #3 no soltó la cabeza de la carrera salvo por estrategia de paradas. En su primer relevo, causó un impacto inmediato con un estilo rápido y agresivo típico de su conducción en la F1, pasando del décimo puesto al liderato con una serie de adelantamientos.

No fue sin sustos. En un momento perdió adherencia al pasar por un bache y se fue largo hacia el césped, quedándose a poco de la barrera. En otro, protagonizó una de las escenas de la noche: una batalla cerrada con Maro Engel a las tres de la madrugada en la que ambos llegaron a tocarse las ruedas cuando Engel intentó recuperar el liderato, terminando sobre la hierba.

La ventaja que construyeron fue real. El Mercedes #3 había controlado la carrera con el doblete de Mercedes desde aproximadamente la sexta hora en adelante. La tripulación integrada por Verstappen, Dani Juncadella, Jules Gounon y Lucas Auer había construido una ventaja superior a los 45 segundos en la tabla general.

El momento en que todo se torció

El primer aviso llegó con una alerta en el sistema ABS durante el cambio de pilotos. En un inicio, la escudería pensó que podía tratarse de un fallo eléctrico. Poco después aparecieron ruidos y vibraciones que obligaron a Juncadella a reducir el ritmo y volver a boxes.

La inspección posterior confirmó daños en el eje de transmisión, además de afectaciones en la suspensión y en la zona trasera derecha del coche. En términos simples: el semieje es el eje que transmite la fuerza del motor hacia las ruedas traseras. Cuando se rompe, el carro deja de traccionar por ese lado. Y cuando además arrastra daños a la suspensión, la reparación pasa de minutos a mucho más tiempo del que una carrera con tres horas restantes puede permitirse.

Max Verstappen perdió en las 24 horas de Nürburgring
Foto: Verstappen.com

El jefe del equipo, Steve Buschmann, fue claro: “Desafortunadamente, tenemos un problema técnico en la parte trasera derecha. No hubo contacto, es estrictamente mecánico.”

El equipo logró regresar a pista, pero terminó en el puesto 38 de la clasificación general. De liderar con más de cinco minutos de ventaja a terminar 38°. Así de brutal es el Nordschleife.

El que sí ganó, y por qué importa

La victoria quedó en manos del Mercedes #80 del equipo Winward, integrado por Maro Engel, Luca Stolz, Fabian Schiller y Maxime Martin. Fue la primera victoria de Mercedes en esta carrera desde 2016, diez años después.

Un detalle que no es menor: el mismo Engel con quien Verstappen había batallado rueda a rueda en la madrugada terminó cruzando la línea de meta en primer lugar. La carrera, a veces, tiene ese tipo de ironías.

Lo que Verstappen dejó ver

Perder en estas circunstancias duele más porque el rendimiento estuvo ahí. Con 352.000 espectadores y entradas agotadas, esta edición rompió el récord de asistencia de la prueba. Buena parte de esa gente fue a ver al tetracampeón de F1 en un terreno que no era el suyo.

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Y lo que vieron fue a alguien que se adaptó rápido. Fue su primera prueba de carreras de resistencia nocturnas sin los enormes reflectores que la F1 utiliza para iluminar la pista. Con 159 autos en pista en un circuito de 25,3 kilómetros, tuvo que abrirse paso entre vehículos mucho más lentos y evitó por poco un choque cuando dos Porsche colisionaron delante de él.

Las condiciones climáticas del Nordschleife tampoco ayudaron. Puede estar lloviendo con fuerza en una curva y estar seco dos kilómetros más adelante. Es un circuito que castiga los errores de lectura antes que los errores de velocidad. Verstappen los cometió mínimos.

Tras terminar la prueba, dejó claro que intentará regresar: “Seguro lo voy a intentar otra vez. Todo depende un poco del calendario”.

Max Verstappen perdió en las 24 horas de Nürburgring
Foto: Verstappen.com

Y ahora, Canadá

Verstappen volverá inmediatamente a la Fórmula 1 para preparar el Gran Premio de Canadá del próximo fin de semana, donde buscará su primer podio de la campaña con Red Bull.

Del Nordschleife al Circuit Gilles Villeneuve en menos de una semana. De 25 kilómetros de asfalto con desniveles imposibles a uno de los trazados más cortos y físicos del calendario de F1.

Si algo quedó claro este fin de semana es que Verstappen en resistencia no es un experimento ni una curiosidad de temporada baja. Es un piloto que puede ganar. Solo faltó que el carro lo acompañara hasta el final.

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