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Revista AltoTorque

El nuevo Tesla Roadster promete saltos con propulsores para 2028
Foto: Tesla / Durante la exhibición en territorio estadounidense, el prototipo ejecutó breves maniobras de elevación que desataron el debate sobre su viabilidad técnica fuera de los escenarios controlados.

La firma de Elon Musk Tesla, realizó una demostración en Texas con tecnología de SpaceX y aceleraciones teóricas de 0 a 100 km/h en un segundo, pero los desafíos físicos y legales aterrizan la fantasía.

El Tesla Roadster volvió a captar la atención con una demostración que parece sacada de una película de ciencia ficción: el deportivo eléctrico se elevó brevemente del suelo, realizó maniobras en el aire y mostró un sistema capaz de adherirlo a superficies inclinadas. La exhibición, realizada en Texas en octubre de 2026, reavivó las expectativas alrededor de un modelo cuyo lanzamiento lleva años aplazado.

Detrás del espectáculo, sin embargo, persisten varias preguntas. ¿Estas capacidades llegarán a los vehículos que compren los clientes? ¿Qué tan viable es utilizar propulsores para elevar un automóvil y qué implicaciones tendría para su seguridad? Aunque Tesla busca llevar el desempeño automotor a un nuevo nivel, todavía hay una diferencia importante entre una demostración tecnológica y un vehículo listo para circular por las calles.

El nuevo Tesla Roadster promete saltos con propulsores para 2028
Foto: TESLA / Detalle de la parte trasera del Tesla Roadster donde se aprecian las toberas de propulsión de gas frío en lugar de las salidas de escape tradicionales.

El espectáculo en Texas: qué mostró el nuevo Tesla Roadster con tecnología SpaceX

La presentación del nuevo Tesla Roadster en territorio norteamericano tuvo como eje central la integración de soluciones desarrolladas en conjunto con la división espacial SpaceX. Durante la prueba estática y dinámica, el deportivo eléctrico ejecutó maniobras que recordaban más a una nave de ciencia ficción que a un automóvil de turismo: se elevó unos centímetros sobre la superficie, realizó giros controlados en el aire y saltó por encima de otros vehículos estacionados.

A esta demostración aérea se sumó la exhibición de un sistema de efecto suelo por succión (ventiladores de extracción mecánica ubicados en el fondo plano del vehículo que generan una zona de baja presión para adherir el chasis al asfalto), permitiendo que la máquina transitara por rampas con inclinaciones extremas sin resbalar.

Como broche de oro propagandístico, la marca reiteró una cifra que desafía los límites de la tracción convencional: la capacidad de acelerar de 0 a 96 km/h en menos de un segundo en su variante más extrema, una marca que dejaría en ridículo a cualquier monoplaza de Fórmula 1 contemporáneo.

El nuevo Tesla Roadster promete saltos con propulsores para 2028
Foto: TESLA / Los propulsores neumáticos utilizan aire comprimido almacenado en depósitos ultraligeros para generar empuje vectorial instantáneo.

La física detrás del truco: propulsores de gas frío y tanques de alta presión

Para entender lo que realmente ocurrió sobre la pista texana, es indispensable desmontar el mito del “carro volador”. El modelo exhibido no es un vehículo aéreo ni comparte la arquitectura de los eVTOL (electric Vertical Take-Off and Landing o aeronaves eléctricas diseñadas para el despegue y aterrizaje vertical de pasajeros sostenido en el tiempo). Su capacidad de elevación responde a una solución mecánica conocida en la industria aeroespacial como propulsores de gas frío (toberas neumáticas que expulsan gas inerte o aire a presiones astronómicas sin generar combustión térmica).

El sistema depende de una red de tanques COPV (Composite Overwrapped Pressure Vessels o recipientes de presión ultraligeros fabricados con aleaciones metálicas envueltas en fibra de carbono), idénticos a los utilizados en los cohetes Falcon 9. Estos depósitos almacenan aire comprimido a más de 10.000 libras por pulgada cuadrada (psi), alimentados por compresores eléctricos internos.

Al abrirse las válvulas de descarga rápida, la liberación violenta del gas hacia el suelo genera el empuje necesario para levantar los casi dos mil kilogramos de peso del deportivo durante un par de segundos.

No se trata de vuelo continuo, sino de un impulso balístico asistido: una vez que el aire comprimido se agota en las botellas, la gravedad devuelve inevitablemente al vehículo al pavimento hasta que los compresores tarden varios minutos en recargar el sistema.

El calendario elástico: una promesa que rueda desde 2017 hacia 2028

El mayor punto de escepticismo entre los analistas no reside en la física de los propulsores, sino en los antecedentes comerciales del proyecto. La segunda generación del Roadster fue presentada oficialmente ante el público en noviembre de 2017, acompañada por la promesa de que las primeras entregas comerciales a clientes ocurrirían en 2020.

Casi una década después de aquel anuncio, la compañía traslada ahora la ventana tentativa de fabricación hacia el año 2028. Durante este lapso, miles de entusiastas depositaron reservas económicas que oscilaron entre los 50.000 y los 250.000 dólares estadounidenses para asegurar las primeras unidades de la serie Founders, fondos que operaron en la práctica como financiamiento sin intereses para el fabricante.

La compañía proyecta comercializar dos configuraciones: una versión convencional para carretera basada en un tren motriz de tres motores eléctricos con batería de alta densidad, y el paquete extremo denominado Rocket.

En este último acabado, la instalación de los voluminosos tanques de gas presurizado y las canalizaciones mecánicas exige eliminar los asientos traseros, convirtiendo al superdeportivo en un monoplaza estricto reservado para exhibiciones recreativas.

El nuevo Tesla Roadster promete saltos con propulsores para 2028
Foto: TESLA / Aunque la estética exterior luce prácticamente terminada, la integración de componentes aeroespaciales plantea dudas sobre su habitabilidad.

El laberinto legal: los obstáculos para pisar la calle

Llevar una máquina dotada de toberas de aire comprimido a las vías públicas plantea un dolor de cabeza regulatorio insalvable para las agencias de transporte en Estados Unidos y Europa. Las normativas de homologación vial (el conjunto de exigencias legales que certifican que un automóvil es seguro para sus ocupantes y para los transeúntes antes de otorgarle placas de circulación) no contemplan vehículos que expulsen ráfagas de aire a alta velocidad por la carrocería.

El primer reparo proviene de la seguridad de los peatones y ciclistas. Una descarga accidental de un propulsor neumático a 10.000 psi en un semáforo o en una zona escolar podría causar lesiones auditivas severas o lanzar proyectiles de gravilla contra otros automotores.

El segundo factor crítico reside en el comportamiento estructural ante colisiones: someter tanques presurizados a niveles aeroespaciales a un choque trasero a alta velocidad en una autopista introduce un riesgo de explosión mecánica por descompresión que difícilmente superaría las pruebas de impacto de la NHTSA o Euro NCAP.

Veredicto Alto Torque: Entre la genialidad circense y la utilidad práctica

La demostración del nuevo Tesla Roadster confirma la maestría de la compañía para dominar la conversación tecnológica global y generar fascinación visual en redes sociales. Ver un superdeportivo elevarse sobre el asfalto es una proeza de mercadeo que mantiene viva la imagen de vanguardia de la marca frente al avance de los fabricantes tradicionales europeos y la arremetida de las marcas chinas de alta gama.

Sin embargo, para el comprador que lleva esperando casi diez años con su dinero congelado en una cuenta bancaria, el acto circense de Texas aporta pocas certezas. Mientras los propulsores neumáticos no demuestren viabilidad legal para circular por una avenida pública sin poner en riesgo a los transeúntes, el Roadster seguirá siendo lo que ha sido desde 2017: un prototipo fascinante, costoso y espectacular que, más que volar hacia el futuro, parece estar ejecutando una elegante caída con estilo a la espera de aterrizar en la realidad de las líneas de producción en 2028.

MITOS FRENTE A LA REALIDAD: NUEVO TESLA ROADSTER 2028

A continuación, contrastamos las afirmaciones comerciales frente a las limitaciones de ingeniería del modelo.

Característica AnunciadaPromesa ComercialRealidad Mecánica y Física
Capacidad de VueloManiobras aéreas y saltos sobre autosImpulsos balísticos de pocos segundos con gas comprimido
Aceleración Extrema0 a 96 km/h en menos de un segundoRequiere asistencia de toberas; no apto para neumáticos solos
Arquitectura de CabinaDeportivo familiar de 2+2 plazasLa versión con propulsores suprime las plazas traseras
Fuente de AlimentaciónCompresores eléctricos recargablesLos tanques COPV se agotan tras descargas breves
Homologación de TránsitoUso en vías públicas abiertasConflicto con normas de seguridad para peatones y colisión
Fecha de ProducciónInicialmente prometido para 2020Pospuesto oficialmente hacia el horizonte de 2028

CRONOLOGÍA DE DESARROLLO DEL PROYECTO ROADSTER (2017 – 2028)

Año de AnuncioHito o Promesa de la MarcaSituación Operativa del Vehículo
Noviembre 2017Presentación del prototipo junto al camión SemiApertura de reservas por hasta $250.000 USD
2020 (Primera meta)Fecha oficial de inicio de entregasAplazamiento por priorizar el Model Y y fábricas
2022 – 2024Mención de paquete SpaceX con propulsoresRediseño de arquitectura y demoras continuas
Octubre 2026Demostración de saltos y succión en TexasNuevo anuncio de inicio de producción para 2028

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