Revista AltoTorque

El Logan que sobrevivió al Infierno Verde mientras Verstappen se quedaba en el box

Un Logan de garaje llegó a la meta en las 24 Horas de Nürburgring 2026. El Mercedes de Verstappen, sufrió su llegada. Esta es la historia del Bock Norris

Renault Logan, así lo conocemos en Colombia. En Alemania lo llaman Dacia. En el Nordschleife lo llaman ‘Bock Norris’. Y este fin de semana terminó las 24 Horas de Nürburgring, mientras que el Mercedes del Verstappen Team tuvo problemas.

Hay una escena que resume lo que pasó este fin de semana en el Nordschleife mejor que cualquier resultado oficial; y es que el Mercedes-AMG GT3 número 3, el carro de Verstappen, el que lideró durante 21 horas, el que tenía al tetracampeón del mundo de la Fórmula 1 al volante, estaba en el garaje con el semieje roto y las opciones de victoria destruidas. Y en ese mismo momento, las cámaras cortaron a otra imagen: un Logan remolcado de vuelta al box después de perder una rueda delantera.

La diferencia es lo que pasó después

El equipo de Verstappen evaluó el daño y asumió que no había nada que hacer. El equipo del Logan sacó las herramientas, cortó la carrocería destrozada y reconstruyó la suspensión contra reloj. Los mecánicos repararon la suspensión destruida y lo devolvieron a pista. El número 300 cruzó la línea de meta y terminó oficialmente las 24 Horas de Nürburgring, finalizando en el puesto 107 de la clasificación general.

Aclaremos algo antes de seguir

En Colombia y en buena parte de Latinoamérica, este carro se conoce como Renault Logan. El mismo que durante años pobló las calles de Bogotá, que le enseñó a manejar a usted o que incluso tomo como taxi más de una vez.

El carro que compitió en Nürburgring es un Dacia Logan. Dacia es la marca rumana del grupo Renault, y en Europa ese carro siempre llevó ese nombre. Pero la plataforma, el ADN mecánico y la silueta son exactamente los mismos. Cuando en Alemania dicen Dacia Logan, en Colombia estamos viendo el mismo carro; Y ese carro acaba de terminar una de las carreras más duras del planeta.

Quiénes son los de Ollis Garage

El Logan que sobrevivió al Infierno Verde mientras Verstappen se quedaba en el box
Foto: Gallis Garage Racing / Racing Oliver y Sabine Kriese llevan años reconstruyendo el mismo Logan para volver al Nordschleife. En 2025 casi lo dejaron todo.

El equipo Ollis Garage Racing es una pequeña escudería alemana que inscribe al Logan en las categorías inferiores de las 24 Horas de Nürburgring. Su objetivo no es la victoria en la general, sino simplemente llegar a meta en uno de los circuitos más exigentes del mundo.

Detrás del proyecto están Oliver y Sabine Kriese, hermanos que llevan años compitiendo en resistencia con este mismo carro. El equipo compite habitualmente en la Nürburgring Langstrecken-Serie y la RCN, el campeonato amateur del circuito, lo que les da experiencia constante en la Nordschleife. No son aficionados de fin de semana. Son amateur en el sentido puro; sin presupuesto de fábrica, sin patrocinadores millonarios, con mecánicos que trabajan en su tiempo libre.

El carro ha tenido varios nombres a lo largo de los años. Primero lo llamaron ‘Diva’. Después ‘Princess’. Ahora se llama ‘Bock Norris‘, un juego de palabras que une bock (coche viejo en alemán coloquial) con un guiño a Chuck Norris y al carácter casi indestructible del propio Logan.

2025 había sido el año más duro. Un grave accidente había dejado al Logan fuera de combate y casi convenció a Sabine de cerrar el proyecto definitivamente. Fueron los otros miembros del equipo quienes insistieron en continuar. Durante el invierno, Oliver recuperó una carrocería de su patio (guarda varias de repuesto para emergencias) y reconstruyeron el carro desde cero. Eso explica por qué en 2026 llegaron con más ganas que nunca.

Lo que tiene ese Logan por dentro

La suspensión delantera y el sistema de frenos han sido revisados, y el equipo adaptó una caja de cambios manual de seis velocidades del Renault Clio RS para optimizar el rendimiento. Varios medios especializados apuntan a un motor derivado del Mégane RS con cerca de 280 caballos. Para comparar, los GT3 con los que comparte pista superan los 500.

La tracción es delantera. El peso, el de un sedán de calle modificado. La aerodinámica, prácticamente ninguna comparada con los GT3 que lo rodean; y aun así, en el Nordschleife terminó la carrera.

Lo que pasó en los 24 horas de este año

No todo fue rodar y viralizarse. El equipo recibió una penalización de cinco posiciones en parrilla por un giro en U no autorizado durante los entrenamientos. En carrera, Robert Neumann fue cazado circulando a 104 km/h en una zona con bandera amarilla bajo régimen de Código 60, lo que le costó 74 segundos de stop-and-go y dos puntos en la licencia.

El motor también dio problemas. Los mecánicos tuvieron que improvisar una solución para un sensor del árbol de levas que se sobrecalentaba por encima de las 4.500 rpm. Como no tenían solución definitiva, decidieron sustituir físicamente el sensor por uno nuevo en cada parada de combustible. Un equipo de fábrica habría cambiado el motor. Ollis Garage cambió el sensor con una llave y siguió rodando.

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Luego llegó el golpe gordo. A pocas horas del final, el Logan perdió la rueda delantera izquierda en un incidente y fue remolcado de vuelta al garaje. Momentos después de que el Mercedes de Verstappen perdiera el liderato por el semieje roto, las cámaras mostraron al Logan siendo remolcado, sin su rueda delantera izquierda.

Pero el equipo no paró. Cortaron la carrocería dañada, reconstruyeron la suspensión y lo sacaron de vuelta. Cuando terminó la carrera, el Logan aparecía inicialmente en la posición 120. Pero 13 carros que habían completado más vueltas no cruzaron la línea de meta, y el Bock Norris subió hasta el puesto 107 en la clasificación final; 107° entre 159 participantes. Sexto en su categoría.

Por qué esto conecta tanto

En una carrera donde simplemente sobrevivir 24 horas en el Nordschleife ya es un logro, el Dacia hizo historia, y parte de la explicación es matemática. Los GT3 cuestan entre 400.000 y 500.000 euros (2,189,700,000.00 COP a la tasa de cambio actual). Tienen equipos de ingeniería, datos en tiempo real, neumáticos desarrollados específicamente para el circuito. El Logan llega con mecánicos que trabajan en su tiempo libre y un sensor que se cambia con llave en cada parada.

Pero hay otra parte que no es matemática, en Colombia, el Logan es el carro con el que millones de personas aprendieron a manejar. Es el taxi que tomaron miles de veces. Es el carro de la familia, el del papá, el que aguantó todo sin quejarse. Ver ese mismo carro compitiendo en el circuito más exigente del mundo contra los GT3 más caros de Europa tiene una resonancia que no necesita explicación.

El Logan que sobrevivió al Infierno Verde mientras Verstappen se quedaba en el box
Foto: Gallis Garage Racing / “Qué carrera tan absolutamente insana. Finalmente lo logramos”, escribió el equipo al cruzar la meta.

Cuando cruzó la línea de meta, la multitud lo recibió con aplausos que se escucharon por todo el circuito. El equipo publicó un video del momento y escribió: “¡Qué carrera tan absolutamente insana! Finalmente lo logramos y cruzamos la meta con el Bock Norris. Cada persona de este equipo fue más allá de sus límites para este momento.”

El Verstappen Team también terminó la carrera, por cierto. Después de reparar el semieje, el Mercedes #3 volvió a pista y cruzó la línea de meta en el puesto 38. Pero la historia del fin de semana ya la había escrito otro. Un Logan de 280 caballos con tracción delantera, sensor cambiado con llave inglesa en cada parada, reconstruido desde cero en el patio de un garaje en Alemania.

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